La factura más cara de este mes (quemar a tu mejor empleado)
Buenos días,
Pagamos la luz, los impuestos, el alquiler... y nos quejamos (con razón).
Pero la factura más cara que vas a pagar este mes no viene del banco. Viene de un error de gestión, no te castigues, es habitual.
Pasa en casi todos los salones. Tienes una o dos personas que son las que de verdad tiran del carro, y una que quema a los buenos. Los buenos son los que te apagan los incendios, ayudan al novato y dan la cara en el negocio
¿Y qué hacemos nosotros? Como sabemos que lo resuelven todo... pues les echamos más peso a la mochila. "Total, esto fulanito me lo arregla rápido".
Hasta que fulanito un día no puede más, te pide hablar cinco minutos... y te deja las llaves.
Ahí es cuando te das cuenta de que no has perdido a una persona. Has perdido la tranquilidad de ese local. (Y te toca volver a pasarte allí todos los sábados por la tarde).
Nos sorprendemos cuando se van, pero los buenos siempre son los primeros en encontrar trabajo. Saben lo que valen. Y créeme, tu competencia también lo sabe.
Cuidar a los mejores no es un "gasto de Recursos Humanos". Es puro egoísmo empresarial. Es invertir en tu propia tranquilidad.
Escúchalos, págales bien y no dejes que sostengan las paredes ellos solos.
Un fuerte abrazo,
Emilio de Hestia.
P.D.: Cuando se va un empleado de los buenos, el cliente lo nota antes que tú. En el próximo correo veremos cómo ese ambiente de sala afecta directamente a que el cliente cruce tu puerta... o siga caminando hacia la del vecino.